Internet

La saturación (y satirización) de YouTube

YouTube es una plataforma que lleva con nosotros (los millenials) desde que empezamos a usar internet. Al principio, era un sitio en el que ver vídeoclips o vídeos en general que no estaban hechos concretamente para la plataforma. Pero luego llegaron los Youtubers, gente muy diversa que se dedicaba a crear contenido exclusivamente para YouTube.

La primera vez que vi un vídeo de un youtuber tenía 18 años y fue un vídeo del Rubius jugando a los Sims 3. No habría llegado a él ni al vídeo de no haber sido por una amiga que me mantiene al día con las novedades que hay por Internet. La verdad es que el vídeo me gustó y me hizo gracia porque el chico no sabía jugar a los Sims, así que empecé a seguirlo.

Youtubers de copiar y pegar

A partir de entonces me enteré de que habían muchos otros chicos y chicas que se dedicaban a grabar sus partidas en los videojuegos, que enseñaban como maquillarse o hacer manualidades (DIY) o que simplemente se dedicaban a dar su opinión sobre un tema aleatorio. La cuestión es que, aunque había algún youtuber que conseguía mi atención, me aburrían los vídeos y acabaron pareciéndome repetitivos porqué:

  1. Gesticulan demasiado. Seguramente a los primeros creadores de contenido les dio resultado y luego todos los que vinieron después lo consideraron un must en sus vídeos, pero a mí me producen estrés las muecas y expresiones faciales innecesarias.stop please
    • Las manos. A todo esto, sumémosle el exagerado movimiento de las manos. Que yo entiendo que si eres el protagonista en un vídeo de 5 minutos y quieres transmitir algo debes valerte de todo tu cuerpo para hacerlo. Pero, en serio, si en 10 segundos de vídeo mueves más las manos que tus ideas, chao.
  2. Los Challenges. De repente, todo YouTube se llenó de vídeos con challenges absurdos y estúpidos con la finalidad de divertir. Lo siento pero a mí no me divierte ver intencionalmente a alguien beberse vinagre, echarse salsas en la cabeza o partirse un huevo en la cara.estupideces everywhere
  3. El contenido irrelevante. Quizá es porqué el apogeo de los youtubers me pilló en mi época universitaria durante la cual me versé en los libros y en el rigor académico, pero la verdad es que todos los vídeos que veía que intentaban ser un poco serios se me antojaban carentes de fundamentos teóricos válidos sobre los que argumentar nada.
  4. Los Gameplays. A mí me gustaban los videojuegos hasta que llegamos a la era en la que ya no hacía falta jugar a un videojuego para saber como termina (y a la era de pagar por finales alternativos o contenido extra). Porque eso era lo que me gustaba de ellos (y escribir y leer en foros al respecto). Ahora buscas un gameplay de cualquier videojuego interesante por YouTube y encontrarás como mínimo 3 youtubers que ya han subido sus partidas enteras. La aventura se acaba a golpe de click.

    Ver un gameplay entero de The Last of Us acabó con mi relación con los videojuegos.
  5. La pérdida de tiempo. En definitiva, YouTube por lo general me parecía un agujero negro cuyo contenido me invitaba a perder el tiempo y aunque eso es algo a lo que suelo acceder alegremente, no había nadie ni nada en YouTube que me convenciese que debía dedicarle al menos 10 minutos (con la única excepción del vídeo de 10 horas del Nyan Cat y cualquier vídeo de gatitos.)lo he puesto por si habías estado todo este tiempo en una cueva y no sabías lo que era el nyan cat

Los esperpentos de YouTube

A todo esto, no pretendo demeritar a la plataforma ni a los creadores de contenido. Es más, soy consciente de que desde el principio han habido canales tan importantes como el de David Calle que se dedica a explicar matemáticas (cuyos vídeos me salvaron la vida en bachillerato) o todos los canales de músicos que enseñan a tocar el teclado o la guitarra o los video-tutoriales sobre cualquier cosa que se te ocurra.

La cuestión es que por cada David Calle hay treinta DallasReview —no me voy a molestar en explicar el culebrón que hay montado alrededor de este personaje y todas las ideas y opiniones de cuñao de las que hace gala, basta decir que hasta los propios youtubers no le soportan—. Y son precisamente estos últimos los que han conseguido que la generación que informa en los medios “de toda la vida” (radio, prensa y televisión) los consideren unos vagos que ganan dinero fácil o ‘los arrieros de la imbecilidad en las redes sociales’.

YouTube es un medio que ha facilitado el acceso a conocimientos, información y entretenimiento pero cuya democratización ilimitada ha permitido esperpentos como los vídeos en los que alguien defiende que la tierra es plana.

Espera, what?
+Espera, what? -Sí, hija, sí.

No todo está perdido

Todas estas razones alejaron a gente como yo que prefieren malgastar sus horas delante de las pantallas en Tumblr, Netflix o viendo Anime. Porqué si quiero pasar el rato prefiero ver un capítulo de una serie random que ver un solo vídeo de un challenge.

Ahora bien, como ya comenté, durante los últimos meses he descubierto algunos youtubers que no cumplen estas características ya que:

    1. Consiguen que les preste atención durante más de 5 minutos porque saben perfectamente cuando y cómo tienen que gesticular.
    2. Crean un contenido absolutamente maravilloso. Consiguen que me entretenga, divierta y aprenda.
    3. No se inventan las cosas y todo lo que explican/enseñan/exponen tiene fundamentos ya sea porqué cuentan con formación académica, asesoría o con experiencia.

¿Quieres saber de quién hablo? Aquí tienes mi ranking de YouTubers:

Por cierto ¿algún comportamiento ‘mítico’ de youtuber que me haya olvidado? ? Déjalo en los comentarios.

Gifs de Giphy.

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