Au Pair en Alemania

Las desventuras de aprender alemán

Cuando decidí que vendría a Alemania pensaba que había considerado las posibilidades, las oportunidades y los retos que eso acarrearía. Pero no fue así del todo pues no pensé, ni una sola vez, sobre lo difícil que sería aprender alemán desde cero. Y cuando digo cero es cero. Al llegar solo sabía decir ‘Hallo’ y ‘Danke’.

Para empezar, recordemos que soy una persona optimista e idealista (ahora bien, no tanto como para que me guste la Ilustración). En consecuencia, pensaba que vivir la experiencia de pasar de no entender nada a entender alemán sería divertida e interesante.

Yo cada vez que recuerdo que pensaba eso.

En segundo lugar, tengamos en cuenta que había acabado mi etapa universitaria bastante agobiada y quería un “descanso”. De hecho, escogí a mi host family porqué eran súper relajados y el curso de alemán, al que podría asistir si trabajaba para ellos, era solo tres veces a la semana.

¿Por qué alemán?

A esta pregunta puedo responder con nombres: Friedrich Hölderlin, Heinrich Böll, R. M. Rilke, Paul Celan y…Feridun Zaimoglu. Estudié y descubrí a esos fascinantes autores durante la carrera y pensé que el alemán era un idioma que me aportaría mucho a nivel personal y académico.

Claro que una vez aquí me di cuenta de que no solo me aportaba todo eso sino que además me ofrecía muchas posibilidades a nivel laboral.

La desventura de mi aventura

Han habido momentos malos. Sobretodo durante las primeras semanas del curso de alemán.

Después de empezar los primeros cursos me di cuenta de que debí haber empezado a estudiar por mi cuenta o haber tomado algún curso en España.

Haberlo hecho habría agilizado mucho las cosas y me habría ahorrado muchas migrañas. Porqué, en efecto, he tenido un montón de migrañas por culpa de la gramática, las declinaciones y las razones a continuación:

  1. Aprender alemán en alemán. La posibilidad de pedirle a la profesora que te dé una explicación sobre gramática o el significado en español de una palabra no existe. Te apañas como puedes: traductor, diccionario o preguntas a un hispanohablante —mi hostmom es alemana y enseña español—. Aunque puedes preguntar el significado en inglés, en las clases se insiste que…
  2. El inglés ayudó pero…entorpeció y ralentizó. Dado que el inglés ya era suficiente para sobrevivir y hacer amigos opté por hablar alemán lo justo y necesario. Eso sí, cuando intento hablar alemán con mis amigos alemanes se emocionan y yo me quedo así:
  3. No sabía estudiar un idioma. Mi inglés ha salido de series, música, internet (como el de casi todos los Millennials). Fui a una academia de inglés a preparar la selectividad más a eso se reduce mi aprendizaje formal de idiomas (y a la escuela aunque en mi época, al menos, no era suficiente). Así que coger hábitos de aprendizaje de un idioma fue bastante duro, porqué yo sé “estudiar” (a veces entender otras memorizar) pero estudiar un idioma me requirió un esfuerzo que no estaba acostumbrada a hacer.

    Pasé de subrayar libros o apuntes a hacerme tarjetitas con palabras larguísimas.
  4. Falta de motivación. El alemán no me hacía falta más que para comprar. Casi todo el mundo habla inglés y los cursos de alemán a los que asistí durante los primeros nueve meses no eran muy exigentes y eso me desmotivaba. En esos momentos me recordaba a mí misma porqué había elegido esa familia y porqué había decidido aprender ese idioma y no otro.

Los cursos de alemán

He asistido a cursos (un total de 6) en centros públicos (Volkshochschule | información en español), más baratos, y que por ser ciudadana de la Unión Europea me cuestan la mitad. Por tanto y teniendo en cuenta que Alemania ha recibido un gran número de refugiados, en las clases no solo he aprendido alemán.

Vidas, historias, rostros

En mis clases de alemán he coincidido con supervivientes de guerra. Gente de Siria, Irán y Bosnia, entre otros, que cuando les preguntan porqué están en Alemania responden que en su país de origen o bien han perdido a toda su familia o empezaron a perseguirlos por ser cristianos o se dieron cuenta de que debían irse tras sobrevivir a un bombardeo.

Algunos son economistas, dentistas, diseñadores y hasta una vez coincidí con un director de cine…sin embargo, sus títulos y experiencia no valen nada porque no son europeos y no se van a reconocer por los organismos oficiales. Así que todos empiezan de cero. Todos tienen que buscar alternativas que les permitan trabajar y sostener a su familia.

Durante mi último año de Humanidades tratamos el tema en alguna clase y leímos un libro acerca de la crisis:

El libro está escrito por un periodista que acompaña a un padre de familia sirio en un viaje en el que arriesga su vida para llegar a Europa. Así pues, la historia es real y está muy detallada lo que resulta bastante impactante. El libro acaba con el protagonista de esta historia en Suecia. Sin embargo, el autor señala que la odisea no acaba ahí.

Podría decirse que en mis clases de alemán he vislumbrado lo que sigue después…

Hola chiquita

También descubrí que personas de países como Croacia, Bosnia y Rumania entienden español y saben decir muchas cosas porqué han visto TELENOVELAS LATINOAMERICANAS CASI TODA SU VIDA. Perdón por las mayúsculas pero necesito expresar mi admiración, sorpresa y diversión.

En algunos de los cursos me llamaban chiquita, muchacha, muchachita y a veces me soltaban de repente: ‘yo soy tu madre’, ‘lárgate de mi casa’, ‘eres el amor de mi vida’, ‘te odio’, ‘televisa presenta‘, entre otras frases míticas.

Y la cosa no queda ahí, muchos de ellos me podían recitar una lista de nombres de telenovelas y hasta cantar alguna canción de apertura.

El estrés

Esta aventura desemboca en un examen donde espero certificar un B1 a final de mes. Y estoy estresadísima ya que los cursos del A1.1 al A2.2 los hice en una escuela, hice un intensivo de verano como puente entre el A2.2 y el B1.1 en otra y ahora estoy acabando el curso del B1.1 en otra.

Todas mis profesoras han sido diferentes (unas muy buenas y otras 🙄) y cada una ha exigido cosas distintas. La profesora actual exige un vocabulario de B2 y ya te puedes imaginar como estoy.

En definitiva, sí. Hubieron momentos en los que me pregunté si había tomado una buena decisión. Pues, no poder encararlo todo en “mi idioma” me hizo experimentar de verdad lo que es perder el control de todo.

Así que, gracias por leerme, comparte esta publicación con algun/a inconsciente que se está planteando aprender alemán (no para desmotivarle sino para que no cometa los mismos errores) y #prayforme

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